20 julio, 2018 Karen Falla

Marcando territorio, el lugar que ocupan las marcas

Desde hace mucho podemos ver cómo las marcas crean conceptos y toman espacios ¿Porque lo hacen? Pues porque ellas necesitan verse reflejadas en “algo”. Necesitan refrendarse en soportes que van allá del producto o servicio.

Para que sus representaciones sean exitosas debe de haber un trabajo de posicionamiento realizado con anterioridad. Así se abrirá el camino para definir el territorio de marca.

Una buena definición del territorio de marca afirma y expande el campo ganado en la mente del consumidor creando valor. Para ser estrictos ¿Cómo podríamos definir el territorio de marca? Pensémoslo en primera instancia como aquel espacio (tangible o intangible) que ocupa una marca ante sus grupos de interés. El territorio se puede establecer por la naturaleza de la marca, su reputación, sus aspiraciones, sus atributos, las estrategias de comunicación que tiene, entre otros.

A lo largo del tiempo, se ha visto cómo muchos consumidores perdieron el interés por marcas que creíamos poderosas. Una de las causas es que el público de hoy busca cosas nuevas todos los días s, experiencias  que los sorprendan. Las marcas entonces tienen el reto de entretener, educar y emocionar a sus consumidores. Mediante los territorios de marca no sólo van a poder afirmar lo que el consumidor piensa sobre la marca como mencionamos antes, sino que también se van a poder generar los espacios para no perder la atención de los grupos de interés.

Si tu interés es definir el territorio de tu marca, entonces lo primera será conocer y entender qué beneficios, valores, personalidad y tono de voz debe tener o tiene  la marca. Lo segundo es conocer escuetamente cuáles son los objetivos estratégicos que se deseas alcanzar. Así mismo, se debe conocer al derecho y al revés al público objetivo. Saber principalmente sus gustos, temas recurrentes, preocupaciones, espacios en los que están, entre otros.

Luego de esto, el territorio de marca se convertirá en sinónimo de ser y estar. Específicamente en los espacios en donde tu público objetivo habita.