19 diciembre, 2018 Karen Falla

El control de noticias en las redes sociales

En la época en la que nos topamos con  fake news todos los días, es inevitable preguntarse cuánto han cambiado las redes sociales la manera en la que consumimos las noticias.

En el mundo, los números indican que tenemos cada vez menos personas leyendo periódicos en físico. Cómo negar entonces que las redes sociales se han vuelto la fuente principal de noticias en el mundo online. Según Forbes, el 64% de internautas reciben noticias de Facebook, Twitter, YouTube e Instagram todos los días.

Las primicias en las estaciones de noticias tradicionales (TV y radio) parecen haber pasado a la historia. El 50% de los usuarios de Internet dijeron en una encuesta que se enteraron de eventos noticiosos primero en sus redes sociales que en los canales de noticias tradicionales. Lo que es curioso es que si bien esto explica el aumento del tráfico en las versiones online de los periódicos, la gente lee sólo una pequeña parte de los artículos de su interés a los que les hace clic.

¡Let’s face it! La gente lee menos y en ocasiones se limita a leer sólo los titulares de las noticias. En promedio solo leemos 15 segundos de un artículo y vemos 10 segundos de un video, según Forbes.

Mientras esto sucede, parece que aún no somos muchos los enterados de que las redes sociales tienen en realidad el control de lo que vemos como noticias. El no tan nuevo algoritmo de Facebook, por ejemplo, decide qué información mostrarnos a base de lo que a nuestra red de amigos le gusta o comparte. Sumado al hecho de que hay miles de sitios web que se dedican a viralizar noticias con información poco corroborada y con titulares sensacionalistas. Con esto el combo de los fake news está completo. Mientras que el contenido verdadero y corroborado cada vez más relegado.

Mientras estamos expuestos a tanta pero también sesgada información, difundir noticias falsas se ha vuelto más fácil, más rápido y más atractivo en todas las categorías de información, según algunos especialistas. Como siempre, la solución se encuentra cuando levantamos la mirada. Lo que nos toca hacer es buscar otros recursos disponibles para alimentarnos de información, corroborar  y olvidarnos de la antigua costumbre de solo leer titulares…

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