27 julio, 2018 Karen Falla

Cuando las marcas se miran al espejo

¿Por qué cuando pensamos en imagen de marca lo primero que se nos viene a la cabeza son las palabras logo, isotipo, naming o colores de marca? Pues porque al ser los primeros recursos responsables en transmitir una imagen, son los que se llevan la atención principal. Si bien estos elementos no configuran a la marca por sí mismos, son los encargados de transmitir un estilo, un enfoque, una idea.

Una parte tangible del éxito de las grandes marcas se debe a que están en todos los canales y plataformas pertinentes a la vez. Esto conlleva a que siempre necesiten nuevos activos visuales en constante cambio. Esto a veces también es una arma de doble filo, ya que la uniformidad visual que esto genera puede ser perjudicial para la imagen de marca.

Es aquí donde la auditoría visual toma un papel importante: verifica que los elementos de la identidad visual y el lenguaje de la marca estén alineados. Se revisa el estilo tanto en plataformas on line y off line. No sólo para ver si tienen coherencia una con la otra sino que tengan unidad con lo que la marca quiere y dice ser.

Un punto de partida para iniciar este procedimiento puede ser hacer un inventario de todos los elementos visuales de la marca. Recopílalas y analiza su evolución. Compáralas con el Manual de Identidad Corporativa y en contexto de sus valores, posicionamiento y personalidad de marca. Se aún más minucioso. Analiza el logotipo, las proporciones de colores, la tipografía, fotografías, la papelería, el sitio web, las redes sociales, videos y las piezas internas y externas. Después de eso, tómate el tiempo para analizar a la competencia y las tendencias que puedas reconocer. Todo ello de dará un panorama importante que te permitan tomar decisiones bien sustentadas en cuanto al manejo de tu marca.